Estos días estoy en Londres visitando a unas amigas, y atendiendo unos seminarios que Google ha organizado para sus partners.
Me gusta viajar a Londres porque guardo muy buenos recuerdos del año que pasé aquí estudiando, y porque es lo más parecido a ver un poco del marketing online del futuro sin tenernos que ir a los Estados Unidos.
Este es un listado de curiosidades, totalmente subjetivas, que me han llamado la atención:
- mi amiga Laura me comenta que está suscrita a lovefilm.com para alquilar sus DVDs con la mayor comodidad – desde 4 libras al mes, costes de envío incluidos, vas a su web, escoges los DVDs que quieres, te los envían a casa, los tienes todo el tiempo que quieras, se los envías de vuelta, y listo – ya conocía un servicio parecido, pero a nadie que lo usara
- la moda parecen ser los comparadores de precios: comparadores de hipotecas, de seguros de coche… hay vida más allá de los típicos comparadores de viajes, y seguramente, más negocio – aquí en España, conozco a bankimia.com
- es normal anunciar los sitios web en la tele: viendo un programa de la Channel 4, el 50% de los anuncios eran de sitios web – muchos de ellos haciendo hincapié en lo fácil que es utilizarlos para ahorrar dinero
- es normal anunciar los sitios web en el metro: están por todos los lados, y muchos con su landing page creada específicamente, a fin de poder controlar el resultado de la publicidad offline. Uno me llama la atención: es de la Orquestra Simfónica de Londres, anunciando un nuevo ciclo de conciertos sobre Brahms con su web específica – para que veáis que no todo es e-commerce
- la web parece ser más una extensión del mundo real, una fuente más para hacer mejores los servicios, sean online o offline. Por ejemplo, el metro de londres tiene un servicio que te anuncia por email cada mañana los problemas en las líneas de metro (desgraciadamente, algo frecuente en una red de metro tan grande, tan utilizada y tan antigua como la de Londres)
Esta es la conclusión principal: la web es más madura en Londres, y se utiliza mucho más para todo tipo de cosas, pero no como una realidad a parte separada del “mundo real”, sino como una dimensión más de la realidad.
Las empresas no le tienen miedo a la web, no lo ven como algo que hay que tener porque mola o está de moda, sino como un canal de comunicación e interacción que:
- mejora sus productos y servicios
- incrementa la fidelidad y satisfacción de sus clientes
- capta nuevos clientes a bajo coste
Se nota que los sitios web aquí no se plantean a parte del resto de la estrategia de negocio o de marketing. Se nota una visión que integra todos los canales, una visión holística del marketing y los negocios.
No voy a comparar la situación con España porque no es comparable, pero creo que nos están señalando el camino.
Internet no es un mundo a parte, es parte del mundo.
No es un grupo de programadores en el sótano, es la diferencia entre una empresa que entiende la realidad y una que morirá pronto.
Entre quienes no paran de quejarse (y pedir subvenciones), y quienes se preocupan por ofrecer el mejor servicio posible a sus clientes.
Un saludo a todos desde Londres. Volveré pronto con mis reflexiones tras los seminarios de Google en sus oficinas. A ver si es verdad que molan más que las nuestras ![]()
(p.d. escribí este post en mi libreta moleskine esperando en un pub con unas cervezas, hace unos días, pero lo publico hoy 28 con fecha 26 – todavía me gusta escribir a mano de vez en cuando, a pesar de que no sea tan inmediato como la web
)



fraser – 29 enero 2009 1:37 am #
Channel 4 (o para el caso Film 4 o E4 o More4). BBC no emite anuncios.
pere – 29 enero 2009 12:42 pm #
tienes toda la razón fraser, me he colado y ahora lo corrijo. muchas gracias!
Ana Leckenby – 29 enero 2009 8:14 pm #
Estoy de acuerdo contigo, desde que vivo en Inglaterra uso la web para todo, desde comprar libros, comparar precios de gadgets electrodomesticos, peliculas y mis viajes a Mexico
Pere Rovira – 29 enero 2009 8:21 pm #
y ojalá pronto sea el caso aquí también, ana… de lo contrario, todos para londres, que tampoco está nada mal