¿Y tú qué sabes?

Ayer por la noche vi ¿Y tú qué sabes?, un documental que nos invita a pensar más allá de la chaqueta de fuerza cerebral que es para algunos la religión, esa visión simplificada de la vida en la que hay cosas buenas y cosas malas.

En la sociedad actual de capitalismo salvaje y supuestamente racional, curiosamente, el pensamiento religioso superficial se manifiesta en muchas facetas de nuestro comportamiento. Nos cuesta mucho aceptar que quizás no exista una verdad, y cuando tomamos una decisión, lo hacemos convencidos de que existen las decisiones correctas. La consecuencia es que la mayor parte de las veces, decidimos no hacer nada por miedo a equivocarnos, por miedo a ser castigados por Dios o por nuestra jefa :)

En analítica web, es constante la obsesión con los datos correctos, con la toma de decisiones correctas, con la eliminación de la incertidumbre. Pero en el mundo tan sólo existe incertidumbre, información parcial. Los electrones alrededor de un átomo están en todos los lugares y en ningún lugar. La luz viaja en la oscuridad mientras no la miramos. Los labios que creemos besar, en realidad nunca llegamos a tocarlos: el tacto es una ilusión electromagnética (eso sí, una de las mejores ilusiones a la que podemos someternos).

A pesar de todo, las tres preguntas (profesionales) que me siguen haciendo con más frecuencia son:

  • ¿cuál es la mejor herramienta de analítica web?
  • ¿por qué diferentes herramientas dan números diferentes?
  • ¿cómo puedo saber por dónde navega cada usuario para hacerlo ir por donde yo quiero?

El bien y el mal, la presunción de que existe una verdad, un Dios, un camino. El legado de dos mil años de cultura occidental manifestándose en algo tan aparentemente freak, tecnólogo y racional como la analítica web. Nietzsche dijo ya hace muchos años que Dios ha muerto, que la verdad no existe, que estamos sólos en el mundo y nadie va a decirnos cuál es el camino correcto, porque ese camino no existe.

“Correcta” o “no correcta” son etiquetas humanas que ponemos a nuestras decisiones.

Pero nos aterra la soledad, la ausencia de referentes. Nos aterra construir nuestro propio destino a través de equivocaciones y aciertos. Nos aterra “ser”, en definitiva, porque “ser” implica soltar el trapecio sin red debajo.

La buena noticia es que dejar de creer en la verdad absoluta, en la certidumbre, nos hace más libres. Y multiplica por mil nuestras capacidades. Nos hace conscientes de nuestro auténtico potencial, de la verdadera diferencia entre el mono y el hombre: la capacidad de crear nuestra propia realidad.

Si no existen las decisiones correctas, no tengo miedo a equivocarme, porque la equivocación no existe. La equivocación con culpables es una mera construcción que a los curas, políticos y jefes les gusta cultivar para acojonarnos, para someternos a su visión limitada del mundo. Pero si acepto que el dato correcto es una mera entelequia paralizante, utilizo mi tiempo para reflexionar, comprender y, sobre todo, crear.

Internet es el terreno de juego idóneo para los que no tememos equivocarnos.

En fin, una reflexión más personal que analítica que me apetecía compartir con vosotros.

Si te apetece reflexionar y crear conmigo, puedes comenzar por seguirme en twitter en www.twitter.com/pere_rovira

Sobre Pere Rovira

Director General España de Grupo Elisa Interactive, empresa que gestiona las marcas WebAnalytics.es, e-interactive y Elisa DBI.

Reconocido profesional de la analítica web, y ponente habitual en ESADE, Google, SMX London, eMetrics,...

Coordinador del Postgrado en Marketing Online de la UAB y fundador de la comunidad internacional de referencia en marketing online Conversion Thursday.

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